miércoles, 11 de mayo de 2011

Crecer o mejorar

Hoy la mira está puesta en la aprobación de Hidroaysén. Los que la aprueban se escudan en el argumento de que el país necesita crecer, responder a las necesidades...qué necesidades?. Eso es lo primero que me pregunto. Segundo. Está correcto el crecimiento? Es crecimiento que haya más malls que parques? Que haya más trabajos, pero a qué precio?...Qué tipo de fuentes de trabajo hay?. Trabajo que dignifica y favorece el desarrollo de las personas?. O uno que es sólo para decir "tengo trabajo" pero no existo, me olvido de mi familia y vivo para trabajar, ya que toda la plata se me va en la micro y ahora, en el pan.

Me pregunto si la gente que se ha manifestado será constante en el tiempo. O si nos vamos a rendir a la pata del amo, del que se cree el señor porque genera puestos de trabajo denigrantes y a cualquier precio. La culpa es del que calla. Del que aguanta. Del que justifica la miseria humana aceptando abusos a sus derechos humanos por dos chauchas, arrasando con los paisajes que ya son el único patrimonio que nos queda. Porque con este "crecimiento" sólo ganan unos pocos, y el resto de los mortales somos los que más perdemos. Ganamos tal vez, comodidad, en algunos aspectos, pero estamos perdiendo lo único valioso que nos va quedando: nuestra agua, nuestros bosques, nuestro aire. Piénsalo bien, qué nos pertenece? Qué nos queda como propio?. Nos invade el reggaeton, nos invade la tv que nos entrega todo en bandeja y nos convierte en seres que esperamos todo digerido. Hay mucho trabajo por hacer. Reconstruir desde lo poco y nada que nos va quedando. Yo veo el germen, que aún palpita debajo de todo. Cuando veo salir el sol, huelo el aire o miro a mi alrededor y veo la cordillera, acompañando siempre. Siempre veo el mar detrás del cielo iluminado, siempre está ahí llamándome. Yo lo voy a hacer. No voy a parar de trabajar por este país, que amo.

"De cordillera a mar"...

jueves, 5 de mayo de 2011

TENIA UNA IDEA SIN SABER QUE HACER CON ELLA

Sin quererlo un día, las canciones comenzaron a rondarme; ya varias personas de las que me habían acompañado en el recorrido con mi ex banda Vegas, me habían estado preguntado si yo componía, si tenía canciones por ahí guardadas, si me lo planteaba como algo a futuro, etc y yo la verdad, no lo tenía entre mis planes, ni siquiera me lo había planteado. Y así fue que de repente, comencé a escucharlas: al principio venía una melodía mientras estaba haciendo cualquier cosa, y tenía que correr a grabarla como fuera, a traducir las notas en la guitarra, a ver si de ese modo no la olvidaba (suelo olvidar si no grabo de inmediato). También comenzó a pasarme que al momento de quedarme dormida, en ese segundo antes de caer al sueño las escuchaba en mi mente, como una banda sonora, completa, perfecta. Entonces así comenzó todo, comencé a desear componer y las canciones se empezaron a comunicar conmigo; son una especie de seres volátiles que se manejan solos y entran en la cabeza de quien quiere escucharlas y hacerlas audibles para todo el mundo. Uno se vuelve una especie de conector entre lo inmaterial (ellas, las canciones) y lo material (nosotros, los que oímos y las disfrutamos). Así. Venía una melodía, y si al día siguiente y los sucesivos me seguía gustando, entonces la comenzaba a desarrollar.

También me pasó al principio que era un proceso medio forzado, pero ya se me había metido en la cabeza componer mis propias canciones y lo empecé a llevar a cabo como un ejercicio, diario. Salían de mi canciones eternas, sin principio ni final, sin forma, como un loop, con mucha letra, harta poesía (según yo). Pero de a poco comencé a depurar y empezaron a agarrar forma.

Si bien ya había vivido intensamente y como un soplo fuerte y corto, el proceso de componer tiempo atrás, cuando tenía 19 años, un día que en un ataque de desahogo agarré la guitarra y compuse una sentida balada llamada "Tienes que volver". Esa canción la hice en 2 horas y la amé por siempre. Se podría decir que fue mi primera hija-canción. De hecho, hoy es el track nº2 de mi disco.

El siguiente paso es: como nacieron las demás, años más tarde.