miércoles, 19 de octubre de 2011

TE LLAMAN DOLOR

TE LLAMAN DOLOR

En todas las almas
me siento gris
y son tus pasos esos que arrastran
amores olvidados.

Tras tristes noches perdidas
Añoro el dolor
El dolor de tus manos
El dolor de tus ojos
Y su lamento.

Coro:
Te llaman dolor
Amor encerrado
Y desperdiciado
Te llaman dolor
Hombre ufano y alborotado
Corazón en grietas
Te llaman dolor

Nos dijeron un día
No te acerques
Los campos añoran tu bienvenida
Que vengas hombre cauto 
No es el problema
Sino la maldita hora 
De la despedida

Coro:
Te llaman dolor
Amor encerrado
Y desperdiciado
Te llaman dolor
Hombre ufano y alborotado
Corazón en grietas 
Te llaman dolor...

Tú maltratas los corazones
Lo hiciste con el mío,
No tienes perdón.
Pierdo el aire de tus promesas
Pierdo mi nostalgia
Y pierdo la cabeza...

AL LEERLO A VECES PARECE QUE LA CANCIÓN SUENA DIFERENTE

viernes, 3 de junio de 2011

Así de una vez...y otra vez

Llevaba ya varios días escuchando una y otra vez un demo de una nueva canción que compuse y que estoy produciendo junto a mi querido Ignacio Redard (The Plugin) para lo que será el nuevo disco, entonces, qué mejor método para revisar el trabajo realizado que escuchar la canción en esos momentos en la calle, caminando, en que nadie (generalmente) te va a hablar...entonces das "play y repeat" una y otra vez, y vas entendiendo tu trabajo, escuchando los detalles de los sonidos, los volúmenes, la manera de interpretar la letra. Es un trabajo muy gratificante, que requiere maduración, reflexión e incluso, dejar reposar la canción hasta varias semanas, para al retomarla saber (a ciencia cierta) qué es lo que le está faltando. Fue así como hoy, luego de muchos días en que no escuché nada más que "esa" canción en el ipod, canción que por cierto y como comentario al margen, se llama "Así de una vez", decidí cambiar radicalmente el repertorio y darle play a "La Exiliada del Sur", en la voz e instrumentos de los insuperables Inti-Illimani. Y comenzaron los primeros acordes y se me puso la piel de gallina. La letra, me dice tanto, la melodía, es Chile, puro Chile. Entonces comprendí que ahí aún hay, intocable, gritando desde lo hondo de nuestra idiosincracia, nuestro patrimonio. Canciones como esa han logrado rescatar lo que somos, un sentimiento por la tierra donde nacimos. Y me sentí tan afortunada. Entonces, seguí con el mismo "modus operandi" de la canción anterior...no pude dejar de escucharla una y otra vez. Sentí una profunda emoción, recorrí Chile en un par de minutos, sentí el viento, la lluvia, el olor a mar, el campo. Es sorprendente, al lugar donde una canción puede llegar.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Crecer o mejorar

Hoy la mira está puesta en la aprobación de Hidroaysén. Los que la aprueban se escudan en el argumento de que el país necesita crecer, responder a las necesidades...qué necesidades?. Eso es lo primero que me pregunto. Segundo. Está correcto el crecimiento? Es crecimiento que haya más malls que parques? Que haya más trabajos, pero a qué precio?...Qué tipo de fuentes de trabajo hay?. Trabajo que dignifica y favorece el desarrollo de las personas?. O uno que es sólo para decir "tengo trabajo" pero no existo, me olvido de mi familia y vivo para trabajar, ya que toda la plata se me va en la micro y ahora, en el pan.

Me pregunto si la gente que se ha manifestado será constante en el tiempo. O si nos vamos a rendir a la pata del amo, del que se cree el señor porque genera puestos de trabajo denigrantes y a cualquier precio. La culpa es del que calla. Del que aguanta. Del que justifica la miseria humana aceptando abusos a sus derechos humanos por dos chauchas, arrasando con los paisajes que ya son el único patrimonio que nos queda. Porque con este "crecimiento" sólo ganan unos pocos, y el resto de los mortales somos los que más perdemos. Ganamos tal vez, comodidad, en algunos aspectos, pero estamos perdiendo lo único valioso que nos va quedando: nuestra agua, nuestros bosques, nuestro aire. Piénsalo bien, qué nos pertenece? Qué nos queda como propio?. Nos invade el reggaeton, nos invade la tv que nos entrega todo en bandeja y nos convierte en seres que esperamos todo digerido. Hay mucho trabajo por hacer. Reconstruir desde lo poco y nada que nos va quedando. Yo veo el germen, que aún palpita debajo de todo. Cuando veo salir el sol, huelo el aire o miro a mi alrededor y veo la cordillera, acompañando siempre. Siempre veo el mar detrás del cielo iluminado, siempre está ahí llamándome. Yo lo voy a hacer. No voy a parar de trabajar por este país, que amo.

"De cordillera a mar"...

jueves, 5 de mayo de 2011

TENIA UNA IDEA SIN SABER QUE HACER CON ELLA

Sin quererlo un día, las canciones comenzaron a rondarme; ya varias personas de las que me habían acompañado en el recorrido con mi ex banda Vegas, me habían estado preguntado si yo componía, si tenía canciones por ahí guardadas, si me lo planteaba como algo a futuro, etc y yo la verdad, no lo tenía entre mis planes, ni siquiera me lo había planteado. Y así fue que de repente, comencé a escucharlas: al principio venía una melodía mientras estaba haciendo cualquier cosa, y tenía que correr a grabarla como fuera, a traducir las notas en la guitarra, a ver si de ese modo no la olvidaba (suelo olvidar si no grabo de inmediato). También comenzó a pasarme que al momento de quedarme dormida, en ese segundo antes de caer al sueño las escuchaba en mi mente, como una banda sonora, completa, perfecta. Entonces así comenzó todo, comencé a desear componer y las canciones se empezaron a comunicar conmigo; son una especie de seres volátiles que se manejan solos y entran en la cabeza de quien quiere escucharlas y hacerlas audibles para todo el mundo. Uno se vuelve una especie de conector entre lo inmaterial (ellas, las canciones) y lo material (nosotros, los que oímos y las disfrutamos). Así. Venía una melodía, y si al día siguiente y los sucesivos me seguía gustando, entonces la comenzaba a desarrollar.

También me pasó al principio que era un proceso medio forzado, pero ya se me había metido en la cabeza componer mis propias canciones y lo empecé a llevar a cabo como un ejercicio, diario. Salían de mi canciones eternas, sin principio ni final, sin forma, como un loop, con mucha letra, harta poesía (según yo). Pero de a poco comencé a depurar y empezaron a agarrar forma.

Si bien ya había vivido intensamente y como un soplo fuerte y corto, el proceso de componer tiempo atrás, cuando tenía 19 años, un día que en un ataque de desahogo agarré la guitarra y compuse una sentida balada llamada "Tienes que volver". Esa canción la hice en 2 horas y la amé por siempre. Se podría decir que fue mi primera hija-canción. De hecho, hoy es el track nº2 de mi disco.

El siguiente paso es: como nacieron las demás, años más tarde.

sábado, 23 de abril de 2011

Probando, probando

Aqui estoy, dando inicio a este blog para poder compartir con todos algo más sobre mi música, la composición de mis canciones, conciertos, experiencias y todo lo relacionado con este proyecto musical. En otro post voy a comenzar relatando el paso a paso de como se construyó todo, de cómo se fueron dando las cosas para llegar finalmente al día de hoy.


Victoria Mus


PD: estoy como tiesa todavía con esto, me siento rara escribiendo así como en serio, pero bueno, va a ser entrete yo creo...